Un buen ajuste de las zapatillas de running es esencial para prevenir lesiones y garantizar una experiencia de correr cómoda y eficiente.

- Antes de ponerte la zapatilla, afloja los cordones, cuando es nueva viene demasiado cerrada
- Quitar la plantilla y para confirmar la talla, dejar aproximadamente 1 cm. de margen desde el dedo más largo.
- Ajustar el talón detrás y hacer orejitas con los últimos agujeros.
- Cruzamos las manos y tensamos las orejitas para valorar la sujeción lateral, que será la que tendremos al final.
- Hacemos nudo con las orejas juntas para no notar presión en el empeine.
- Hacer lazo con dos vueltas para ajustar tamaños de las 4 puntas.
- Aflojar un poco el cordón de delante, para dejar margen en el pie que se pueda hinchar en el momento de correr.

- RESULTADO AL CORRER: Confort y estabilidad. El talón queda siempre ajustado dentro y detrás. El empeine no duele. El pie no se desliza en las bajadas hasta delante, evitando llagas y dolores.
- Estirando de una punta, se desata rápidamente.
- Una buena ducha i a descansar.

Si la zapatilla es buena, y tú sabes correr.. a menudo el problema es que es necesario cuidar de sujetar correctamente.

Y aquí tienes un vídeo útil orientativo. LINK